Historia
El Barrio de la Cruz del Vado se encuentra en un rincón de Cuenca, cubierto de tradición, leyendas y de valerosos hijos que han escrito páginas brillantes de cultura, poesía y deporte. Gente humilde como: panaderas, sombrereros, cueteros, artesanos, artistas, poetas, políticos, escritores, deportistas, pero con un gran corazón.
Los niños pobres de pies descalzos, llenos de alegría y felicidad se los veía en la carrera de aros de las cejas de las llantas, conducidos con habilidad con el arador de carrizo y alambre, o exaltados con el vértigo de la velocidad en la bajada del vado con los coches de madera, o en la noche con los clásicos partidos de fútbol con la pelota de trapo.
Y no podía faltar las carreras, de distancia, darse dos manzanos o más, no había categorías y todos los niños participaban, muchos de ellos con sus pies descalzos porque así creían que corrían mejor, para ganar los premios que entregaba el organizador que eran dulces, sabrosos panes como la costra, palanqueta, pan blanco o el rico mestizo.
Hombres ilustres y visionarios fueron Miguel Machuca y Carlos Campoverde, que con un grupo de vadeños fundaron el Viernes 3 de Diciembre de 1949 el “Círculo Cruz del Vado Social y Deportivo”, crearon su bandera verde y blanco colores de la nobleza del alma, en donde se practicaban los juegos populares.
Estos fueron los inicios y el augurio de un sueño de organizar un evento atlético, donde el Sr. Humberto Lasso Presidente del Club, con el apoyo de los hermanos Pulla, Torres, Narváez Guzmán, Miguel Machuca, Jorge Sánchez, Eduardo Rodríguez, y con el apoyo técnico del Sr. Jorge Calvache, nace el Primer Circuito de las Cruces de los Barrios de Cuenca, el día 2 de mayo de 1965 a partir de las 21h00 como homenaje a las fiestas de la Santísima Cruz.
Su triunfador fue Carlos Espinosa Garcés, en un recorrido de 8.700m, los atletas pasaban rindiendo homenaje a las cruces; El Vergel, Todos Santos, El Vecino, San Blas, San Sebastián, para llegar a la sede social del Vado.
Participaron 60 atletas, un record para esa época. Los requisitos para correr eran los siguientes: presentar la cédula de identidad, certificado médico y el nombre del club o la institución a la que representan y 5 sucres. Luego recibían dos números de tela que debían colgarse en el pecho y espalda con imperdibles.
Los jueces de salida, llegada y ruta, lo hacían los socios del club y los líderes barriales de cada Cruz. Ellos registraban en cuadernos el paso de los atletas y los hacían llegar a la Sede para el control respectivo.
Los atletas más destacados que han triunfado en el circuito de las cruces entre otros son los siguientes: Carlos Espinosa G (AZUAY), Enrique Padilla (Pichincha), Eduardo Córdova, Jorge Zúrita, Luis Tipán, Luis Pinzón (Colombiano).
En las primeras carreras se inscribían en dos categorías Clasificados y Novatos.
Para dar oportunidad a los niños y adolescentes hasta 15 años, que no podían participar en las Cruces, en 1967 se acuerda realizar el 1de mayo el Circuito “Richard Boroto”, se han organizado 40 circuitos pedestres en reconocimiento a su apoyo como Director Técnico de los circuitos pedestres hasta la actualidad e impulsor del atletismo del Azuay.
Los premios para los ganadores eran artísticos trofeos y lo más grande el reconocimiento en el podium junto a la Cruz, recibiendo el aplauso de la multitud y la algarabía de los juegos pirotécnicos, globos, luces de bengala, castillos de luces, la vaca loca, la música folklórica de la banda del pueblo para alegrar el ambiente, y para soportar el frío unos ricos canelazos, se termina la fiesta con el gran baile popular.
Así se vive la verdadera fiesta deportiva de atletas, entrenadores, dirigentes, autoridades civiles y militares, miles y miles de aficionados, que se concentran en los cuatro rincones de la cuidad para observar, aplaudir y dar aliento a los esforzados atletas. Al terminar la carrera los competidores reciben su paleta que es el testimonio de que cumplió con su sueño, reciben el abrazo de sus familiares y amigos y no se cansan de comentar de la carrera.
El directorio del Circuito de la Cruz del Vado en el año de 1999 acuerda organizar la competencia de marcha “Luis Chocho S.” en honor al pionero de esta disciplina deportiva y como el entrenador de nuestro campeón olímpico Jefferson Pérez Q.
Cruz del Vado ha escrito su propia historia con el trabajo de sus hijos. La tradicional Carrera de las Cruces cumplió 43 años en el 2007; de estas competencias han surgido muchos campeones, atletas orgullo de los cuencanos y del Ecuador como: Jefferson Pérez Quezada, Rolando Vera Rodas, Byron Piedra Aviles, entre otros.
El entusiasmo y deseo de los organizadores es unir a la familia Ecuatoriana a través del deporte, y para descubrir nuevos prospectos que sean en el futuro la gloria del atletismo del País y por eso nuestro lema: “VADO SIEMBRE EL DEPORTE LA ESPERANZA DEL MAÑANA”.
Ing. Luis Mendieta Andrade
PRESIDENTE VITALICIO DEL CIRCULO CRUZ DEL VADO








